El estado de la poesía hispanoamericana

Son pocas las veces que la poesía aparece como tema en los suplementos culturales, a menos que no sea una necrología. Es notable que la revista argentina Ñ esté publicando discursos del Festival de Poesía Rosario.  Hasta ahora se han publicado dos artículos que me parecen importantísimos y que llegan a la pregunta clave: ¿existe la poesía latinoamericana?  Es decir, con tantos legados diversos, poesía en lenguajes indígenas, hasta tradiciones literarias en el extranjero ¿aún existe una unidad latinoamericana en verso?

(Ilustración de Revista Ñ (me gustó tanto que no podía resistir pegarlo (Osvaldo Lamborghini está en las Galápagos)))

En el primer artículo, el autor Mario Campaña (poeta ecuadoriano), en pocas palabras concluye que no en Ni Ethos ni Aesthesis:

¨En nuestras tierras un individuo sobrealertado contra una corriente que pretende borrarlo se perfila como el nuevo amo de la casa de la poesía.¨

(Véase la teoría de la angustia de influencia por Harold Bloom.)

El otro artículo por Miguel Angel Petrecca, se enfoca más en las muchas improbables influencias que juntan poetas. Tanto como se ha dicho de la novela latinoamericana, el poeta latinoamericano no se limita al continente.  En parte, Petrecca cree que se debe a las tradiciones distintas de cada país; por ejemplo la vanguardia argentina está versificada en las últimas tendencias,  mucho antes que sus paises vecinos, incluso antes que España.

…sin necesidad de hablar de convergencia, es que en algunos países latinoamericanos (y en España) han empezado a incorporarse (ya sea por razones endógenas o exógenas, o por una mezcla de ambas) elementos y rasgos (coloquialismo, narratividad, antilirismo) que la poesía argentina incorporó de manera más temprana y radical.

Bien, estoy en gran parte de acuerdo, a pesar de que Petrecca muestre una actitud modernista.  ¿Esa no era la misma discusión en Argentina con las primeras vanguardias hace cien años? Dicho de otra manera, la novedad, o la esperanza de novedad es una noción bastante anticuada. No hay nada más antiguo que el modernismo. Quizás el romanticismo.

Esa misma conversación en los EE.UU siempre termina en ¿por qué la gente ya no lee poesía? Con la excepción de Borges, Neruda, o Girondo, hasta la mayoría de los lectores argentinos no podrían nombrar tres nombres distintos a los de esta lista de poetas – para no hablar del resto de América latina.  Parece que para algunos eso es lo de menos. Tal vez tienen razón.  Como decía Frank O´Hara, leer poesía no debe ser como comer verduras.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s