Apuntes de Almas en pena chapolas negras por Fernando Vallejo

Ojo!  Fernando Vallejo precede la popularidad de la dicha no-ficción creativa por una década.  Mucho se ha escrito sobre el escritor ingles Geoffrey Dyers y su nueva forma de no ficción, como su biografía de D.H. Lawrence que incluye varios anécdotas y detalles sobre su investigacion.  Es decir, escribe libros de meta-no-ficción.  Vallejo ha escrito algo parecido aunque mucho más acérbico en su biografía de José Asunción Silva.

Aquí siguen los momentos que fueron para mí significantes:

p. 79 Dos cosas me quedan faltando para probar que A. de W. es Alberto Williamson: una, un poema escrito por él; y dos, la preposición “de” en el nombre.  El poem no es problema, aquí todo el mundo escribe poemas, y antes más.  La “de” tampoco, uno una “de”se la pone y se la quita como cambiando de pantalón.”

p.80 “…un artículo en francés sobre Silva aparecido en le Mercure de France en mayo de 1903, y escrito por su pariente nacdio y educado en París Alfredo Bengochea (o Alfred de Bengoechea como también se ponía ‘le, para seguir con la “de”), se empezó a hablar en voz alta de que fue la muerte de ésta [su hermana, Elvira] lo que en última instancia lo empujó a la propia.”

p. 105 “‘Restrepo y Silva estaban llenos, rebosantes del espíritu de los tiempos, vivificado en esos años por una transformación literaria de hondo significado.  En la conversación surgían iluminados por algún epíteto imprevisto nombres de autores y de libros para mí poco menos desconocidos: Zola, Daudet, Haraucourt, Maupassant, Baudelaire, Hipólito Taine, Claudio Bernard..,’ Esto es muy de Sanín Cano y Silva, citar autores que en Bogotá nadie conocía.”

p. 208 “Sin tocar un solo  botón más gira el aparato hacía mí y está programado en él: la lista de libros y artículos que tiene la biblioteca sobre José Asunción Silva aparecía en la pantalla.  ¿Cómo diablos estba es endiablado aparato programado en Sivla, de quien no había hablado todavía nadie en esa biblioteca?  ¡Era cosa de Mandinga!

p. 313 ¨Ni Silva le contaba su ´infortunios´comericlaes, ni Sanín Cano del tranvía de mula que administraba.  Hablaban de libros y libros y autores y autores y entre tanto autor de Flaubert, a quien admiraban, sin darse cuenta de que se habían convertido en un par de personajes suyos, en Bouvard y Pécuchet: todo, todo cuanto se pudiera saber sobre esta tierra ellos lo querían saber.”

p.330 “Milagro dobre el de estas cartas que después de tanto río y tanto mar y tanta guerra llegaron y no las rompieron, como suelo hacerlo yo, que voy viviendo y rompiendo cartas.  Octavio Paz no.  Él nos va a dejar un archivo ordenadísimo y completísimo de su paso por la Historia, que es como el del cometa Halley por el Universo.”

p. 369 “Analizando el ‘Nocturno’en las notas de su edición de París va saliendo con esto: ‘La métrica latina y la griega tenía pies en dos, de tres y de cuatro sílabas, distribuidas en aquellas formas cuyos nombres insonoros y pedantes es desapacible repetir.  Las lenguas modernas, las latinas especialmente, hechas para pulmones de asmáticos, se ha contentado con los pies de dos y tres sílabnas en su varias combinaciones, no siempre seguidas con rigor por los poetas, aun los más escrupulosos.  Por los pies de cuatro sílabas han desaparecido’.  ¿Per qué está diciendo?  En las lenguas surgidas del latín no se puede hablar de pies pues en ellas las sílabas no son largas o cortas, como sí lo eran en griego y en latín, y sin sílabas largas y cortas, sin cantidad, no hay pie métrico.¨

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s